May 7, 2011

Estigma, vergüenza y los no creyentes!

Fue una relación de largo plazo, 17 años, los últimos cinco como marido y mujer, donde la manipulación y el abuso reinaban. Las señales peligrosas estaban desde el comienzo, pero como cualquier persona en una relación amorosa, las ignore como cositas que pasan entre la guerra y el amor. ¡Cómo pude ser tan tonta! Ahora cada vez que pienso en lo qué sucedió tengo la tendencia de culparme por no haberme ido lejos lo más pronto posible, o peor de haber regresado luego de haberme ido en dos ocasiones. Y más aun por no ser más consciente de la realidad que estaba viviendo.

Comenzaré con lo mas obvio; viví muchos años en silencio esperando la oportunidad de sentirme cómoda en ser honesta y no tener vergüenza por lo qué sucedía detrás de las puertas cerradas de mi hogar. Ahora me siento con la estabilidad emocional de que puedo hablar, escribir, y charlar con cualquiera que este dispuesto a escuchar sin juzgar ni prejuicio. También estoy aprendiendo a no preocuparme mucho por lo que piensan los demás. Hace tiempo que planeaba escribir sobre mis experiencias dolorosas y triste existencia pero por otro lado me calle precisamente por el estigma y vergüenza que la sociedad le impone a las víctimas de la violencia en el hogar, y porque los individuos tienen preconcepciones de “que es” y “que no es” abuso. La sociedad tiene un estándar que dice, ˝la ropa sucia se lava en la casa˝, y donde la actitud de los no creyentes es bien dura e insoportable para la victima que ya esta sufriendo mucho.

En segundo lugar, los individuos tienen la tendencia a asumir que a menos que una no este lastimada físicamente; es imposible ser una víctima de abuso doméstico. Uno tiende a olvidar que las palabras son como armas y lastiman verbalmente, emocionalmente y como una guerra psicológica al punto de la aniquilación física y mental. Y con esto vienen la humillación, la degradación, y el abuso económico entre otros.

Por muchos años yo di indirectas sutiles y detalles específicos a varios individuos, incluyendo familia, amigos y conocidos, los cuales me despidieron, no me creyeron, e incluso algunos dijeron que tal vez yo exageraba. Nadie sabe realmente como una persona se comporta dentro de los límites de su propio hogar luego de que las puertas están cerradas. Es el síndrome de Jekyl y Dr. Hyde; un hombre con dos personalidades totalmente diversas y dos tipos de comportamientos - uno en público y uno en privado, uno bueno y uno malvado. Uno tiene una personalidad jovial y encantadora y el otro es un abusivo y manipulante que piensa que la pareja es un objeto para obtener sus medios.

He pasado muchos años en sesiones de terapia que comenzaron algunos años después de convivir juntos. Las palabras de sabiduría dadas bajo consejo o sugerencias eran de que yo debía considerar el dejar una relación que me lastimaba tanto. Las pocas sesiones que él atendió fueron utilizadas más adelante contra mí sobre las “ineficacias” de los terapeutas y del tiempo perdido. Como médico, su opinión era que él sabía más que cualquier terapeuta. Y segundo que estaba perdiendo la oportunidad de hacer dinero. Todos estos comportamientos eran claramente indicativos de un desorden de personalidad narcisista, del cual yo no tenia conocimiento y mucho menos entendía.

No fue hasta el invierno de 2008 en que yo me sentía en una parálisis total física y mentalmente y durante una visita corta de su hermana que realicé que mi problema era permanecer en una relación abusiva y que en realidad era él el que tenia problemas. Fue su propia hermana, una profesional de salud mental, que se la paso diciéndole que el era un abusivo conmigo, que él no tenía ningún respeto por las mujeres y que él era un narcisista. Al día siguiente, me fui a la librería y compré todos los libros que encontré sobre el comportamiento narcisista, los leí y tan rápido como la velocidad de la luz realice que nunca iba a tener ocasión de ser yo otra vez mientras permaneciera en esta relación enfermiza.

Por mucho tiempo pensé que yo fuera la causante de sus actos en mi contra y luego despedía las palabras hirientes como consecuencias del alcohol ingerido, su uso de drogas en el pasado, un mal día en el trabajo, un paciente muy enfermo, perdió dinero en la bolsa de valores y que todo pasaría y terminaría. Y que al día siguiente todo volvería a la “normalidad”, ahora la pregunta es, que es lo normal en esta situación enfermiza. Aunque a principios note que él tenía una personalidad adictiva con las drogas y el alcohol y que sentía que él me utilizaba como muleta, pensé inocentemente que a lo mejor yo estaba siendo bien dura con un “individuo agradable” quién había tenido una crianza llena de dificultades.

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Stigma, Shame and Non-believers!

It was a long-term relationship at least by my standards, 17 years plus, the last five as husband and wife, filled with manipulation and abuse. I saw the dangerous warning signs early on but like anyone else in a close relationship or in love, I dismissed them as just casualties of war – love that is. How can someone be so naïve! Now every time I think of what happened I have the tendency to blame myself for not running away sooner or for returning on the occasions that I left or for not being more aware of the reality.

I will begin with the obvious; I spent many years in silence waiting to feel comfortable to be honest and not shameful about what was happening behind closed doors at home. Now I feel that I am able to speak, write, and talk to whoever is willing to listen without judging and prejudice. Also I am learning not to worry about what others think so much. I been planning on writing and speaking about my painful experiences and sad existence for a very long time but had remain quiet precisely because of the stigma and shame attach to victims of domestic violence, and because individuals have preconceptions of “what is” and “what is not” abuse. A society standard that comes with the dirty laundry doesn’t get exposed or a non- believer attitude is huge and unbearable to the victim who is already in a lot of pain.

Second, individuals have the tendency to assume that unless one have not been physically beaten or hurt; it’s impossible to be a victim of domestic abuse. One tends to forget that words are use to hurt verbally, emotionally and as a psychological warfare to the point of physical and mental annihilation. And with this come humiliation, degradation, and economic abuse among others.

For many years I gave subtle hints and straight details to various individuals, family, friends and acquaintances, for which I was dismissed, not believed, even told that maybe I was exaggerating. Nobody really knows how a person behaves within the confines of their own home once the doors are close. It is the Jekyl and Dr. Hyde syndrome, two totally different personalities, and two types of behaviors - one in public and one in private. One has a charming jovial personality and the other is an abusive and manipulator who thinks of the partner as an object to its means.

I have spent many years in therapy sessions that started a few years after living together. The words of wisdom given under advice or as suggestions were that I should perhaps walk away from a relationship that was hurting me so much. The few sessions he attended were later used against me about the “inefficiencies” of the therapists and the wasted time. As a physician, his opinion was that he knew more than any therapist. And second, that by attending the sessions he was not making money. All these behaviors were clearly indicative of a narcissistic personality disorder, which I was unaware of at the time and knew nothing about it.

It was not until the winter of 2008 that I was in a total paralysis both physically and mentally. It was during a short visit from his sister that I realized that my problem was staying in an abusive relationship and that he was the one with the problem. It was his own sister, a mental health professional that kept telling him how abusive he was, that he had no respect for women and that he was a narcissist. The day after, I went to the bookstore and bought as many books I could found on narcissistic behavior, read them and like the speed of light realized that I never had a chance to be me again as long as I stayed in this relationship.

All along I thought it was my fault one way or another or that his hurtful words were a consequence of his alcoholism, or past drug use, or a bad day at work, or a very ill patient, or losing money in the stock market and that everything was just in passing and that it will end. And that the next day everything will be back to “normal”, now the questions remains what is normal in this situation. Even though from early on I noticed that he had an addictive personality with drugs and alcohol and I felt he was using me as a crutch, I though that I was been to hard on a “nice guy” who had a difficult upbringing.

Stay tune more too come…